Un papel en blanco es el mar,
mi pluma un velero al viento,
las estelitas que espuman
escriben mis sentimientos.

Mira, que sí,
que mares hay.
Viviendo en un mar estamos
y en los mares de la vida
más de una vez naufragamos.
que en el tiempo no hay un antes ni un después.
Un mientras tanto constante
que a mí me hace padecer
si no te tengo delante.
13 de septiembre de 2000