Hondos son tus ojos
como pozos marrones.
Espejo de ese sol
que crepuscula,
que espera para dar fin a su día,
el saberse mirado de tus ojos.
Pero ahora,
que es tiempo de sequía,
¡mi alma, nuevamente seca!
Reniego
de los soplos de tu brisa que la refresca.
Se me ha vuelto dura mi alma.
Casi no la conozco.
Julio de 1997.
como pozos marrones.
Espejo de ese sol
que crepuscula,
que espera para dar fin a su día,
el saberse mirado de tus ojos.
Pero ahora,
que es tiempo de sequía,
¡mi alma, nuevamente seca!
Reniego
de los soplos de tu brisa que la refresca.
Se me ha vuelto dura mi alma.
Casi no la conozco.
Julio de 1997.

Foto: J.Silva